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¿Qué es el autocuidado?

Como su nombre lo indica, el autocuidado se refiere a todas aquellas actividades y hábitos que incluimos en nuestra rutina para dedicarnos a cuidar de nosotros mismos, o mejorar nuestra salud.

Otra definición señala que el autocuidado comprende todas aquellas decisiones y acciones sobre los cuidados propios que realiza una persona para lograr una mejor calidad de vida.

Por lo tanto, las actividades del autocuidado se dirigen principalmente a tomar medidas sobre uno mismo para fortalecer nuestra salud mental, emocional y física.

Mitos que rodean el autocuidado

Hay mitos o creencias que cargamos con nosotros que tal vez nos impidan comenzar a buscar hábitos para cuidarnos. Algunos de ellos son estos y los puedes vencer fácilmente.

  • Cuidar de ti mismo es todo o nada: el cuidado personal puede ser adquirido poco a poco, generando hábitos saludables para el cuerpo y la mente.
  • El cuidado personal requiere muchos recursos: es falso, pues puedes comenzar por hacer una respiración consciente.
  • Es una opción: el autocuidado es lo que nos brinda el bienestar para poder estar mejor y tomar las mejores decisiones respecto a otros aspectos de nuestra vida.
  • Es cualquier cosa que cause alivio: esto es falso. Por ejemplo mirar el celular y recibir muchas interacciones en redes sociales puede generar dopamina, pero también muchos momentos de ansiedad.
  • Ganar el derecho al autocuidado: no necesitas ganártelo ni cumplir otros objetivos para empezar a cuidarte.

Características del autocuidado

  • Es un hábito y un estilo de vida.
  • Es una acción personal en resguardo de la salud.
  • Es diferente para cada persona. Para algunos cuidarse puede ser caminar, mientras que a otros les gusta dormir o leer.
  • Es variable: cada día puedes hacer una actividad diferente. Un día puedes tomar un tiempo para reflexionar y otro día puedes ejercitarte.
  • Puedes desarrollarlo por pasos. Te permite realizar cada día una actividad, de tal manera que no se haga pesado comenzar a cuidarte.

¿Por qué es tan importante el autocuidado?

El autocuidado previene enfermedades, te inmuniza y protege tu salud, tanto física como psicológicamente.

Cuando priorizamos durante demasiado tiempo objetivos laborales, domésticos o interpersonales dejando de lado nuestro bienestar personal, nuestro cuerpo empieza a avisarnos que nos estamos sobrecargando. Lo hace a través de las somatizaciones, es decir, síntomas de malestar físico que son frecuentes en personas con estrés, tales como:

-Dolores de cabeza, de espalda, o musculares.

-Náuseas, diarreas, gases.

-Hormigueos, espasmos musculares, debilidad.

-Palpitaciones, sensación de ahogo.

Estos molestos síntomas que aparecen en épocas con un alto grado de estrés, son el precursor que nos avisa de que estamos sometiéndonos a un estrés sostenido durante demasiado tiempo.

Este cuadro puede agravarse y debutar en un futuro en trastornos específicos, como por ejemplo el conocido burnout o síndrome de desgaste profesional, o en trastornos de ansiedad, como el trastorno de pánico, o trastornos afectivos como la depresión.

Existen factores de personalidad que nos pueden predisponer a sufrir estos trastornos, y uno de ellos es un alto nivel de autoexigencia: es decir, exigirnos demasiado a nosotros mismos. Este alto nivel de exigencia nos puede llevar a involucrarnos en multitud de actividades exigentes, que nos suponen un esfuerzo físico y mental, y que a largo plazo, si no contamos con unos hábitos adecuados de autocuidado, pueden afectar nuestra salud.

Aspectos importantes del autocuidado para mejorar tu calidad de vida

1. Aspecto emocional

Para tener una buena salud emocional, no debes rechazar sentimientos, debes aceptarlos y continuar tu vida. No puedes establecer qué emociones son buenas o malas, lo importante es cómo reaccionas ante ellas. Sentimientos de tristeza o de ira te pueden provocar rechazo; sin embargo, lo más sano es sentirlos y aceptarlos.

Algunas ideas que puedes poner en práctica son:

  • Ser honesto acerca de tus sentimientos.
  • Reflexionar sobre las cosas que no funcionan.
  • Recurrir a la ayuda profesional.
  • No juzgar: aceptar las emociones.
  • Compartir tus sentimientos con ese amigo que siempre te entiende.
  • Meditar, reír o llorar cuando lo desees.
  • Expresar tus sentimientos a través del baile, la pintura, la música o la escritura.

2. Aspecto físico

El autocuidado físico procura el bienestar corporal. Para eso, debes realizar una actividad física que te permita liberar el estrés, generar serotonina y desahogar las tensiones de la rutina. Algunas actividades que puedes realizar son:

  • Cocinar una comida sana.
  • Ir a dormir más temprano que de costumbre.
  • Hacer yoga.
  • Aprender un nuevo deporte, caminar o correr con tu mascota.

3. Aspecto mental

Este aspecto comprende básicamente ejercitar tu mente a través de actividades que estimulen la creatividad y el pensamiento crítico. Estas actividades incluyen:

  • Leer un buen libro.
  • Resolver un crucigrama o hacer un rompecabezas.
  • Escribir, dibujar o tocar un instrumento musical.
  • Realizar manualidades, tejidos, costura o un curso de cocina.
  • Escuchar un podcast educativo

Beneficios del autocuidado

1. Te vuelves más productivo

Cuando te enfocas en mejorar tu salud, puedes hacer las cosas de forma más efectiva y eficiente. Comienzas a tomarte el tiempo necesario para hacer las actividades que consideras más importantes y a desechar aquellas que no son productivas; puedes visualizar mejor tus metas y concentrarte en todo lo necesario para lograrlas.

2. Mejora tu autoestima

Al dedicarte a mejorar tu salud y satisfacer tus necesidades, alimentas tu mente con un mensaje positivo. Eso te hace sentir importante y satisfecho contigo mismo y con lo que representas ante los demás.

3. Te conoces más a ti mismo

El autocuidado te lleva a evaluar las cosas que verdaderamente te gustan y necesitas. Hacer lo que te apasiona, lo que te inspira, es algo que te ayuda a sentirte bien contigo mismo y a desarrollar cada actividad con entusiasmo.

4. Puedes dar más a los demás

Si te cuidas bien a ti mismo, tienes los recursos suficientes para ayudar a los demás. No puede ayudar a otro quien no puede cuidar su propia salud.

5. Tu cuidado personal es una prioridad

Una vez que tomas como una prioridad tu autocuidado, todo se vuelve más fácil. Logras programar tus actividades y el tiempo conforme a las necesidades más importantes para tu bienestar.

¿Qué hacer para cuidarse?

Existen algunos hábitos que son básicos para tener un buen autocuidado, y prevenir el exceso de estrés en nuestras vidas:

  1. Una adecuada gestión del tiempo: saber priorizar, dedicarse a lo importante y no dejarse llevar por las prisas, las urgencias, y los objetivos ajenos. Esta es una habilidad esencial para no acabar sufriendo una sobrecarga de estrés.
  • Analizar tus objetivos: dedica un tiempo a la semana (con veinte minutos es suficiente) para repasar qué has hecho, y si lo que has hecho está en consonancia con lo que quieres conseguir, o con cómo quieres que sea tu futuro. Te sorprenderá la cantidad de cosas que hacemos por compromiso o por inercia, que no contribuyen en nada a nuestro bienestar.
  • Planifica y pon fecha: ten en cuenta que las actividades de autocuidado no son opcionales, ni deben ser un extra que permitirte de vez en cuando: deben estar incluidas dentro de tu rutina, como si se tratara de una dieta. En tu dieta emocional, el autocuidado es un ingrediente básico. Programa tus actividades y respeta su espacio, delegando o dejando de lado otras tareas.
  • Vigila tus pensamientos críticos: una de las barreras más recurrentes para postergar actividades de autocuidado, es la de los pensamientos negativos automáticos, es decir, pensamientos que se cuelan en nuestra cabeza y que nos hacen sentir mal: normalmente, de culpabilidad. Es frecuente oír que si me dedico tiempo, soy egoísta, y estoy dejando otras prioridades de lado.
  • Practica tu asertividad: aprende a decir no. Hacerlo es esencial para dejar de lado otros compromisos improductivos que te ocupan tiempo, y que no tienen nada que ver con tus objetivos personales.
  • Se constante: es frecuente adherirnos a los hábitos de autocuidado cuando nos encontramos mal, ya que es ahí cuando les vemos sentido. Mantén este hábito a largo plazo, no cuando te haga falta, sino de forma constante, para que no te tenga que hacer falta en el futuro.

Y por último, recuerda que todas las áreas de tu vida (trabajo, familia, amigos, deporte, etc.) dependen de ti. Tu salud es un requisito básico para que todo lo demás funcione. Así que no creas que por dedicarte tiempo estás siendo egoísta, o estás dejando de lado otras áreas de tu vida. En realidad, estás contribuyendo a que sean sostenibles, y a invertir en un futuro más saludable y feliz.

Ahora que conoces sobre el autocuidado, solo falta que lo hagas parte de tu vida. Empieza con pequeñas acciones y podrás disfrutar de sus beneficios a largo plazo.

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