Resumen rápido: la estimulación magnética transcraneal (EMT) se estudia sobre todo en depresión unipolar, pero cada vez hay más datos en la fase depresiva del trastorno bipolar, que es la que más tiempo pasa activa y la más difícil de tratar con medicamentos.

  • Evidencia: un metaanálisis con 56 estudios y 1,709 adultos encontró que la EMT activa superó a la simulada (efecto de pequeño a moderado, d = 0.40), con aproximadamente el doble de probabilidad de respuesta. Los autores advierten heterogeneidad y posible sesgo de publicación.
  • Seguridad: el temor principal es provocar manía o hipomanía. En ese metaanálisis el viraje con EMT fue poco frecuente y no más común que con estimulación simulada. Los antidepresivos usados junto a un estabilizador tampoco mostraron más viraje que el placebo en un metaanálisis de 2025 (con cautela especial para la venlafaxina y los tricíclicos). No hay comparación directa entre ambos, así que la EMT es una alternativa de riesgo comparable, sin esas señales específicas, y no un tratamiento demostradamente más seguro en este punto.
  • Alcance: es para la depresión bipolar, no para la manía ni como sustituto del estabilizador del ánimo. Los dispositivos de EMT están autorizados por la FDA para depresión mayor y otras indicaciones, no específicamente para trastorno bipolar; su uso aquí es una decisión clínica individual.
  • Requisito: diagnóstico bien establecido y tratamiento de mantenimiento supervisado por un psiquiatra.

Trastorno bipolar y por qué la depresión bipolar es difícil de tratar

El trastorno bipolar se caracteriza por episodios de ánimo elevado o irritable (manía o hipomanía) que alternan con episodios depresivos. En el tipo I hay episodios maníacos completos; en el tipo II, hipomanías más leves y depresiones que suelen dominar el cuadro. Entre episodios puede haber periodos de estabilidad. Si quieres un repaso general, lee trastorno bipolar: mitos y realidades.

En la práctica, muchas personas con bipolaridad pasan más tiempo deprimidas que en manía, y esa depresión es la que más deteriora el trabajo, las relaciones y la calidad de vida. El problema es que el tratamiento es más delicado que en la depresión unipolar:

  • Los antidepresivos solos pueden desestabilizar el ánimo. En bipolaridad se usan con cautela y, por lo general, junto con un estabilizador, porque en algunas personas pueden precipitar un episodio de manía o acelerar los ciclos.
  • Las opciones con mejor respaldo son limitadas y no todas se toleran bien (efectos metabólicos, sedación, aumento de peso, entre otros).
  • Muchas personas no responden por completo a los primeros tratamientos, o tienen depresión residual entre episodios.

Por eso se buscan alternativas que no pasen por más fármacos. La EMT es una de ellas: actúa directamente sobre la corteza prefrontal, una región implicada en la regulación del ánimo, sin los efectos sistémicos de un medicamento. Si quieres un panorama general del tratamiento, lee qué es la EMT y para quién es.

Qué dice la evidencia de la EMT en depresión bipolar

La información más completa hasta ahora es el metaanálisis de Ventura y colaboradores (Biological Psychiatry Global Open Science, publicado en línea en 2025), que reunió 56 estudios: 31 ensayos aleatorizados, 17 ensayos abiertos y 8 estudios retrospectivos, con 1,709 adultos con depresión bipolar. Sus resultados principales:

MedidaResultado
EMT activa vs. simulada (ensayos aleatorizados)Mejor reducción de la depresión, tamaño del efecto d = 0.40
RespuestaRazón de momios 2.10 (hay que tratar a unas 8 personas para que 1 responda de más)
RemisiónRazón de momios 2.26 (unas 9 personas por 1 remisión adicional)
Estudios de práctica real y abiertos (todas las ramas activas)Respuesta media 46.8 %, remisión media 28.3 %, similares a las de la depresión mayor
Protocolos con beneficio consistenteAlta frecuencia en el lado izquierdo y baja frecuencia en el lado derecho; iTBS izquierda con resultados comparables (respuesta cercana a 50 %, remisión cercana a 30 %)
Quién mejoró másMayor gravedad inicial y más sesiones; usar estabilizadores del ánimo al mismo tiempo no cambió los resultados

También es importante leerla con sus límites, que los propios autores señalan:

  • 28 de los 56 estudios mezclaban a personas con depresión bipolar y unipolar, lo que puede sesgar los resultados.
  • Los protocolos y escalas varían mucho entre estudios (alta heterogeneidad) y hay indicios de sesgo de publicación en las tasas de respuesta, aunque los ajustes estadísticos no cambiaron la conclusión.
  • Los datos de estudios abiertos pueden sobreestimar el efecto por placebo y regresión a la media.
  • Se sabe poco de la duración del beneficio a largo plazo.

Una revisión narrativa de 2026 en Frontiers in Psychiatry (Korzeniowski y colaboradores, 26 estudios) coincide en el matiz: los resultados en bipolaridad son “menos unívocos” que en depresión mayor, con muestras pequeñas y a menudo sin control simulado. En resumen: hay señales alentadoras y una base creciente, pero la certeza es menor que en depresión unipolar, y por eso la decisión se individualiza.

Riesgos y seguridad: viraje a manía, convulsiones y efectos comunes

La pregunta que más preocupa a pacientes y familias es si estimular el cerebro puede provocar una manía. Lo que se sabe hasta ahora:

  • Viraje a manía o hipomanía: es el riesgo específico de la bipolaridad. En el metaanálisis de Ventura, los episodios emergentes fueron raros y su frecuencia no fue estadísticamente distinta entre EMT activa y simulada (razón de momios 1.3; intervalo de confianza 0.7–2.4). Se reportaron 16 casos en total entre los estudios incluidos. Esto tranquiliza, pero no significa riesgo cero: la notificación de estos eventos fue inconsistente y quien tiene bipolaridad debe vigilarse de cerca.
  • Convulsión: se reportó un solo caso en esos estudios, en una persona que tomaba litio. El riesgo es muy bajo con selección adecuada del paciente y protocolos de seguridad, y es una razón más para revisar la lista de medicamentos antes de empezar (algunos fármacos bajan el umbral convulsivo).
  • Efectos comunes: dolor de cabeza leve, molestia o golpeteo en el cuero cabelludo y cansancio, casi siempre temporales. Más detalles en efectos secundarios y seguridad de la EMT.

¿Cómo se compara el riesgo de viraje con el de los antidepresivos?

No existen estudios que comparen directamente la EMT con los antidepresivos en cuanto a viraje, así que no puede afirmarse que una sea más segura que la otra. Lo que sí muestran los estudios por separado:

TratamientoQué se sabe sobre el viraje
EMT activa vs. simuladaSin diferencia significativa (Ventura: razón de momios 1.3, IC 0.7–2.4). Una revisión previa (Xia y colaboradores, 2008) estimó 3.1 % de viraje con EMT activa en pacientes bipolares, con una muestra pequeña (65 personas)
Antidepresivos vs. placeboEn una red de metaanálisis de 13 ensayos y 1,362 pacientes con depresión bipolar (Oliva y colaboradores, 2025), ningún antidepresivo tuvo un riesgo de viraje significativamente mayor que el placebo; la mayoría de los datos son de antidepresivos como complemento de un estabilizador. La venlafaxina tuvo la señal más alta (RR 4.53), pero con un intervalo de confianza muy amplio y no significativa
Referencia histórica (Xia, 2008)Viraje en ensayos de depresión bipolar: placebo 4.6–6.7 %, ISRS como complemento 3.0–6.4 %, tricíclicos 7.7–11.2 %

La certeza de la evidencia en ambos casos es baja, con estudios cortos y muestras pequeñas. Leyendo todo junto:

  • La EMT no parece aumentar el viraje por encima de la estimulación simulada, y la mayoría de los antidepresivos usados con estabilizador tampoco lo aumentan frente a placebo.
  • Las señales más claras de mayor viraje se asocian con algunos antidepresivos (tricíclicos y venlafaxina), que se evitan o se usan con mucha cautela en bipolaridad. La EMT no comparte esa señal.
  • La ventaja práctica de la EMT es ser una opción sin efectos sistémicos de un fármaco para quien no tolera o no quiere añadir un antidepresivo, no una superioridad demostrada en seguridad frente a ellos.

Por eso, en bipolaridad el seguimiento durante el tratamiento es más estrecho: se revisan en cada visita el sueño, la energía, la irritabilidad, la velocidad del pensamiento y el gasto o las decisiones impulsivas, que son señales tempranas de elevación del ánimo. Si aparecen, se ajusta el plan o se suspende la EMT.

Pide ayuda de inmediato si durante el tratamiento notas que duermes mucho menos sin sentir cansancio, tienes una energía desbordante, hablas o piensas muy rápido, o te sientes inusualmente irritable o impulsivo. Si hay ideas de quitarte la vida, llama a la Línea de la Vida (800 911 2000) o al 911.

Quién podría ser candidato y quién no

La EMT no es para cualquier persona con bipolaridad ni para cualquier momento de la enfermedad. En general se considera cuando se cumplen estas condiciones, siempre tras una valoración psiquiátrica:

  • El diagnóstico de trastorno bipolar está bien establecido y el episodio actual es depresivo.
  • No hay manía, hipomanía ni estado mixto activos. Si los hay, primero se estabiliza el ánimo.
  • La persona ya está en un esquema de tratamiento (por ejemplo, un estabilizador del ánimo) y la depresión no mejoró lo suficiente, o los medicamentos no se toleran.
  • No hay contraindicaciones físicas: implantes metálicos en cabeza o cuello, marcapasos u otros dispositivos implantados, o epilepsia no controlada.

Cuándo se pospone o se descarta:

  • Episodio maníaco, hipomaníaco o mixto activo.
  • Ideas suicidas con riesgo inminente: requieren atención urgente y, según el caso, hospitalización; la EMT no sustituye esa atención.
  • Consumo activo de sustancias que desestabilice el ánimo o altere el umbral convulsivo, hasta que se aborde.
  • Antecedente de convulsiones o factores que aumentan su riesgo, que se evalúan caso por caso.

Importante: la EMT se suma al tratamiento, no lo reemplaza. En bipolaridad el estabilizador del ánimo y el seguimiento regular siguen siendo la base para prevenir recaídas, y cualquier cambio de medicación debe indicarlo tu psiquiatra. En el metaanálisis de Ventura, tomar estabilizadores durante la EMT no redujo la eficacia.

Cómo es el proceso en NeuroWave y cuándo consultar

El primer paso siempre es una valoración psiquiátrica ($1,800 MXN), en la que se confirma el diagnóstico, se revisa la historia de episodios (incluidas manías e hipomanías previas), los medicamentos actuales y los tratamientos anteriores, y se decide si la EMT es adecuada y con qué protocolo.

Si se indica, el tratamiento se organiza así:

  • Mapeo y dosis: se determina el umbral motor de cada persona para ajustar la intensidad.
  • Protocolo: el principal es Theta Burst (iTBS), con sesiones de unos 3 minutos; también se ofrece EMT convencional (unos 37 minutos por sesión) y un protocolo acelerado de 25 sesiones en 5 días. En bipolaridad el protocolo y el ritmo de sesiones se eligen con cautela y se definen en la valoración.
  • Seguimiento cercano: escalas de depresión y revisión de señales de elevación del ánimo durante el tratamiento.
  • Coordinación con tu tratamiento: se mantiene el estabilizador del ánimo y cualquier ajuste lo indica el psiquiatra.

Agenda tu valoración:

  • Horario: lunes a jueves de 12:00 a 20:00 h; sábados de 10:00 a 14:00 h.
  • Dirección: Montes Urales 749, Int. 5, Lomas de Chapultepec, CDMX.
  • Agenda en línea: neurowave.com.mx/citas
  • WhatsApp: 55 4134 6145

NeuroWave atiende exclusivamente a personas adultas. Para más contexto, lee la guía de depresión y cómo se compara la EMT frente a los antidepresivos.

Preguntas frecuentes

¿La EMT puede provocar una manía? Es poco frecuente. En el metaanálisis más amplio, los episodios de manía o hipomanía no fueron más comunes con EMT activa que con estimulación simulada. Aun así, en bipolaridad se vigila el ánimo durante todo el tratamiento.

¿Sirve la EMT para la fase maníaca? No es su indicación. La evidencia se centra en la depresión bipolar. La manía requiere tratamiento farmacológico y, a veces, hospitalización.

¿Tengo que dejar mi litio, valproato u otro estabilizador? No. Se recomienda mantenerlo y no modificarlo sin indicación de tu psiquiatra. Algunos medicamentos influyen en el riesgo de convulsión, por eso se revisa tu lista completa antes de comenzar.

¿Funciona igual en bipolar tipo I y tipo II? Los estudios incluyen ambos tipos, pero los subtipos se reportan de manera inconsistente, así que todavía no hay una respuesta firme. La decisión se individualiza.

¿Cuánto dura el beneficio? Se sabe poco de la durabilidad en bipolaridad. En depresión mayor hay datos de seguimiento a un año; en bipolaridad faltan estudios largos. Algunas personas necesitan sesiones de refuerzo.

¿La EMT está aprobada para el trastorno bipolar? Los dispositivos de EMT cuentan con autorización de la FDA para depresión mayor y otras indicaciones, pero no específicamente para trastorno bipolar. Su uso en depresión bipolar es una decisión clínica individual basada en la evidencia disponible; por eso es importante hacerlo con un psiquiatra y explicar bien los beneficios y límites.

¿Duele? ¿Necesito acompañante? Por lo general no duele; se siente un golpeteo en el cuero cabelludo. No hay sedación y puedes retomar tus actividades al terminar, así que no es necesario ir acompañado.

Referencias

  1. Ventura F, Frias P, Rodrigues da Silva D, McGirr A, Cotovio G, Oliveira-Maia AJ. Efficacy, effectiveness, and safety of transcranial magnetic stimulation for bipolar depression: a systematic review and meta-analysis. Biological Psychiatry Global Open Science. 2026;6(1):100618. Texto.
  2. Korzeniowski W, Koceniak P, Waszkiewicz N, Walczewski K, Rusin G, Antczak J. A review of mechanisms and optimization strategies for clinical improvement after repetitive transcranial magnetic stimulation in bipolar disorder. Frontiers in Psychiatry. 2026;17. Texto.
  3. Oliva V, De Prisco M, La Spina E, et al. Switch to mania after acute antidepressant treatment for bipolar depression: a systematic review and network meta-analysis of randomised controlled trials. eClinicalMedicine. 2025;87:103413. Texto.
  4. Xia G, Gajwani P, Muzina DJ, Kemp DE, Gao K, Ganocy SJ, Calabrese JR. Treatment-emergent mania in unipolar and bipolar depression: focus on repetitive transcranial magnetic stimulation. International Journal of Neuropsychopharmacology. 2008;11(1):119–130. Texto.